jueves, 2 de noviembre de 2017

CHOCHEANDO, SIN RODEOS

Mostrar debilitadas las facultades mentales por efecto de la edad y manifestar de forma exagerada el cariño y afición a personas o cosas, hasta el punto de comportarse como quien chochea, son las dos acepciones del término chochear. 
03/11/2017 España.

Lectores, cumplo ambos significados. Carla tiene la culpa. Nació con el mes, apenas cumple un día y ya me he quedado sin lágrimas de tanto llorar de alegría al experimentar una nueva emoción, un sentimiento hasta ahora desconocido. Acabo de alcanzar otro estatus, el de abuelo. Y pienso cumplir a rajatabla cada una de las características que, respecto a los nietos, lo definen como tal. A saber, caprichos, golosinas, regalos, mimos, cariños, arrumacos y –casi- todo lo que me pida.

Cuanto mayor soy, necesito sentirme más niño; para jugar más, para reír mucho, para ensuciarme con la lluvia, para romper los zapatos de tanto usarlos, para ir a las ferias, para comer guarrerías, dulces y perritos; para esconderme y dar sustos, para no ser rencoroso, para abrazar fuerte a quien quiero, para sorprenderme con todo, para experimentar aventuras nuevas; para sentirme muy querido, para dormir de un tirón, para no pensar en el pasado, para que el tiempo se alargue; quiero ser niño para jugar con mi primera nieta y que me peine de mil maneras, como mi hija –su madre- hizo con mi padre.

Chocheo, sí, con todas mis fuerzas, consciente de ello, sin tapujos y en público. Chocheo, sí, sin rubor y a conciencia, para disfrutar de todo lo que un ángel puede ofrecer: dulzura, cariño, inocencia, alegría, amor, ternura, ilusión, templanza, equilibrio y nobleza.

El diccionario español dice que abuelo/a es el padre o madre de uno de los padres de una persona. Llegar a esa etapa, la de ser padre o madre de alguien que –a su vez- lo es de Carla, constata que he llegado a una de las casillas más singulares del juego de la vida; confirma que he entrado en una fase en la que deberé ganarme el respeto de mi nieta, de mis hijos, de mi familia y de mis amigos.

Me toca tirar, jugar de nuevo, seguir avanzando; el cubilete ya tiene dentro todos los dados, y cada uno de ellos marcado con los principios de lealtad, bondad, entrega, amor, respeto y chocheo. Chochear con una nieta también es ser coherente y, yo, quiero serlo, quiero reconocer que, incluso, estoy dispuesto a hacer una pequeña trampa en el dado y –sin que nadie se entere- trucarlo para que salga con más frecuencia por esa cara, la del chocheo.

He empezado cumpliendo fielmente mi nuevo rol, el de abuelo; está claro que esta chocheante columna así lo acredita. Y a ti, Carla, quiero decirte que si estás leyendo estas quinientas palabras y eres capaz de percibir entre líneas todo el amor y las bellas sensaciones que por ti ya siento, entonces, más que nunca, que sepas que habré sido un afortunado abuelo. 

viernes, 20 de octubre de 2017

COMIENZA LA EXTRACCIÓN DE CRUDO Y GAS NATURAL EN LA PLAYA TINERFEÑA DE LAS TERESITAS

Más de treinta años de atención extrema, excepcional mantenimiento, un sinfín de reformas, esmerado cuidado y una conservación minuciosa de este entorno costero, contrastan hoy con la nueva imagen que han dejado las primeras obras de acondicionamiento para la explotación del yacimiento hallado bajo el espigón de la playa.

20/10/2017 España

NUEVAS CANALIZACIONES
SEÑALIZACIÓN DIGITAL
Los habituales usuarios de la emblemática playa chicharrera saben de primera mano que las autoridades –municipales, isleñas, autonómicas y nacionales- se han desvivido en las últimas décadas para que la playa, y su entorno, estén en perfecto estado de conservación y mantenimiento. Este símbolo turístico de Santa Cruz, junto al rincón pesquero de San Andrés, siempre ha sido “el ojito derecho” de nuestros gestores y políticos, fuera cual fuere en cada momento el partido gobernante al frente de cualquier instancia pública. Esta mañana, los primeros visitantes de la playa, sorprendidos, se han encontrado con movimientos de tierra, fraccionado de piedras, balizamientos de protección, acopio de materiales de construcción, socavones de diferentes tamaños, en fin, un paisaje de roturas, daños e incomodidades de uso para los usuarios que, como ellos mismos afirman extrañados: “nunca habíamos visto la zona tan deteriorada”.

PLATAFORMA EXTRACTORA
APOYO LOGÍSTICO
Muchos ciudadanos se preguntaban en los últimos días que cómo era posible que frente a la misma playa se hubieran fondeado varias plataformas petrolíferas y buques de servicio. Pues bien, la duda ya está resuelta. Estas industrias flotantes serán las encargadas de extraer del subsuelo que se encuentra bajo el espigón de la playa, todo el crudo y gas que, según los expertos, alcanza los ocho millones de metros cúbicos distribuidos en tres bolsas gigantes rebosantes de hidrocarburos. El petróleo extraído, generalmente, está ligado a distintos sedimentos, agua y gas natural. Una vez son debidamente separados los diferentes elementos, el petróleo es transportado a los tanques de almacenamiento y a los futuros oleoductos a instalar que lo transportarán hacia la refinería –ya están hechas las primeras perforaciones- o, incluso, hacia los puertos de exportación.

CATA DEL TERRENO
PERFORACIÓN DE AJUSTE
Fuentes oficiales nos han confirmado que la empresa extractora va a colocar, en todo el perímetro de las actuaciones, unos modernos miradores especiales para que los usuarios, bañistas y público en general, puedan seguir cómodamente, día a día, todo el desarrollo y el seguimiento del complejo proceso de extracción petrolífera. Una vez más, los malpensados, han errado en su fatalista diagnóstico referente a que nuestros gestores estaban haciendo dejación de sus funciones respecto a los extremos cuidados, delicados mantenimientos y exquisitos servicios de conservación que la playa y el entorno de Las Teresitas exigen, singular enclave turístico caracterizado por las altas cotas de atención con las que, ininterrumpidamente, los políticos responsables han distinguido a sus votantes, ciudadanos y vecinos.

MIRADOR MODELO GRADA
PEDRUSCO SOLITARIO
El reportaje fotográfico ha sido facilitado por el departamento de ingeniería y medio ambiente de la compañía extractora. En él, ya empiezan a apreciarse los primeros movimientos y acciones que, en general, están siendo realizados con la mayor delicadeza y precaución hacia tan delicado y sensible espacio natural.


jueves, 12 de octubre de 2017

ME LLAMO MANUEL, Y LLORO CON “LA VOZ”

Y no una, ni dos, sino tres y hasta cuatro veces en cada programa. Así que, recurriendo a este lugar de encuentro con los lectores, a modo de terapia de grupo, consigo desahogarme reconociendo públicamente mi emotiva actitud y, adicionalmente, compartiendo mis reacciones televisivas con los que, como yo, padecen los mismos síntomas, parecida opinión y similares reacciones emocionales. 

12/102017 España. 
Entonces, en el último espacio televisivo de Telecinco, “La Voz” –a primera vista un concurso más de aparente contenido musical en la búsqueda de nuevos talentos- comienza a despertarse en mí una cierta inquietud por conocer las causas de mis plañideras repetidas. Porque, no es normal, yo tampoco me echo a llorar con cada programa de televisión que veo. Y dedicando tan solo unos minutos a reflexionar al respecto, la lista de posibles causas se me hizo casi interminable. Esto, tenía que hacerlo saber.

Prácticamente en voz alta, como si se lo estuviera diciendo a mi “yo de enfrente”, fluían más y más razones, todas ellas honrosas y dignas. Espeté:
“Será por la actitud de superación de los participantes, por la carga ilusionante que imprimen a sus actuaciones, por la desbordante vocación musical y artística que poseen, o puede que sea debido al sacrificio y al esfuerzo desarrollado para alcanzar sus metas; igual se debe a la constancia y disciplina en su aprendizaje, al compromiso firme con sus ideales, a percibir que están cerca de realizar un inalcanzable sueño; o será por el apoyo incondicional y respetuoso de sus familiares y amigos, de la capacidad de compartir su propia felicidad con los demás.

Se justificaba mi emoción quizá por la excelencia musical de la banda de grandes maestros que acompaña a los cantantes, por la noble esperanza de algunos por abandonar trabajos no deseados para desempeñar y disfrutar de su más puro arte; puede que influyan las singulares historias familiares que rodean a cada aspirante, algunas de ellas merecedoras de su propio documental; porque podía sentir la bondad de los que no superan la prueba y vuelven a su casa, dejando atrás –con ejemplar dignidad- un minuto y medio de gloria; porque se vive desde el sofá el valor que un artista otorga a una sola oportunidad como esta; la sensibilidad y el talento envuelven el entorno, la explosión de emociones es capaz de acoger momentos de humor y risas; seguro que también me activa profesionalmente la alta calidad técnica y audiovisual del equipo del programa y, finalmente, que se me permita acceder al universo común de las emociones, el de compartir lágrimas de alegría y de pena con unos padres orgullosos, con unos abuelos rotos de felicidad, con los amigos que conocen todos los secretos del artista y con las parejas poseedoras del cofre de los sentimientos más íntimos de cada aspirante”.

“La Voz” merece un premio, una distinción complementaria al éxito de la audiencia y de la opinión pública, un reconocimiento por su capacidad de elevar la simplicidad de un concurso musical a la categoría de experiencia social televisiva.

“La Voz”, saca a flote valores humanos que trascienden de lo meramente pasivo; ofrece la opción de luchar y perseguir un deseo y facilita que, los valientes concursantes, durante un par de horas, sean guía y ejemplo de lo que es normal, sencillo, común y emocionante: tener objetivos y vivirlos con intensidad.

¡Claro, por eso lloro!

martes, 29 de agosto de 2017

UNA MULTINACIONAL COSMÉTICA COMERCIALIZARÁ EN EXCLUSIVA LAS MICROALGAS DE CANARIAS BAJO EL NOMBRE DE “ISCANALGAS”

La compañía americana de productos de belleza negocia con el Ejecutivo canario desde hace dos meses para hacerse con la explotación comercial de tan preciada planta que permitirá recaudar inicialmente más de cien millones de euros en concepto de derechos de captura y manufacturación

SANTA CRUZ DE TENERIFE

POTENCIADOR SEXUAL A BASE DE MICROALGAS
Lo que estaba suponiendo un quebradero de cabeza para las autoridades isleñas –y prácticamente para toda la sociedad canaria- desde hace ya casi tres meses, ha experimentado un giro de 180 grados. Los grupos políticos de la oposición parlamentaria se han quedado estupefactos cuando han podido comprobar que la desinformación, las noticias dispares y la ausencia de unanimidad en el análisis científico del problema de las microalgas, no era otra cosa que un ejemplo de fina astucia con el que los dirigentes nacionalistas han estado manejando la estrategia comercial de una operación que se acaba de firmar entre la conocida firma de manufacturación de productos ecológicos de belleza y salud, Bacterian Shit, y una representación oficial de las tres Administraciones canarias, local, insular y autonómica.

Fuentes oficiales nos han confirmado que, desde el primer momento que los americanos conocieron la existencia en nuestras costas de las microalgas, la multinacional cosmética se interesó profundamente por regularizar su captura y posterior manipulado para la obtención final de productos ecológicos beneficiosos para la salud, tales como pomadas cutáneas, geles y champús para el aseo personal e, incluso, cremas especiales potenciadoras y estimulantes del deseo sexual.

Aunque las condiciones contractuales se están llevando –igual que la propia negociación- con todas las reservas y discreción, filtraciones interesadas por parte de la mercantil nos permite afirmar que Canarias recibirá un primer pago de 105 millones de euros, en concepto de exclusividad en la captura y recuperación de la preciada planta, más un porcentaje fijo –aún por establecer- aplicable a las cifras de facturación bruta anual derivadas de las ventas mundiales de todos sus fabricados.

En el polígono industrial de Arafo, en Tenerife, se ubicará la cadena de fabricación que dará trabajo a más de 50 operarios y expertos en pesca de bajura, medusas y lapas. El departamento de comunicación de la compañía americana ha confirmado que la marca comercial registrada para todos sus productos será ISCANALGAS, ya que, según palabras de su director general “desde América queremos agradecer a los canarios y, en especial, a sus gestores públicos, las facilidades con las que nos han dispensado y el alto nivel de comprensión mostrado en la negociación y, a la par, deseamos que la marca sirva de homenaje, recuerdo y agradecimiento perpetuo a la clase política española“.

La firma americana ha prometido que entregará gratuitamente, a modo de muestra comercial, un lote de los primeros productos fabricados a cada uno de los 60 parlamentarios canarios, compuesto de tres referencias diferentes: Iscanalgas prurito crema, para proteger la piel del exceso de contacto con las irritantes microalgas productoras de amonio y que en contacto con las mucosas humanas producen dermatitis pasajera; Iscanalgas Island Gel, para contrarrestar los efectos del mal sabor y del olor a pescado podrido que produce bañarse entre las citadas microalgas; y el tercer producto, Energynalgas Up & Down Forte, que potencia los orgasmos dentro y fuera del agua, incluso puede usarse sin el habitual contacto previo con las microalgas en nuestro baño playero diario. (Redacción / M. Herrador)

viernes, 26 de mayo de 2017

EL SARGENTO CASAÑAS SALVÓ LA VIDA A MI HIJA

Corrían los primeros años de la década de los ochenta y mi hija Laura, de dos años de edad, si no llega a ser atendida oportunamente por el sargento Casañas, de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife, podría haber muerto asfixiada.

Santa Cruz de Tenerife
Sí, tal cual, así de real, así de claro y así de grandioso. Una historia que he recordado hace unos días, junto al propio héroe protagonista que salvó con diligencia, maestría y conocimiento, la vida de mi hija Laura y de la que deseo dejar constancia escrita.

Miguel Ángel Cruz Casañas, policía local
(Fotógrafo: Fran Pallero / Diario de Avisos)
Miguel Ángel Cruz Casañas ya está jubilado y, aunque hacía muchos años que no le veía en persona, comprobé que aún permanecen en su rostro las mismas facciones de buena persona, de gran hombre y de excelente policía que le han acompañado toda su vida en activo. ¡Eso se nota, se siente!

Hablar con él es aprender, es dignificar la educación, la elegancia verbal y las buenas costumbres. Quizá él no lo sepa, seguro que no se da cuenta, pero esa forma natural que tiene de mirar con afectividad mientras modula la voz con el equilibrio justo y te agarra suavemente del brazo, potenciando con ello la confianza y la amistad, es una verdadera bendición. 

Debido a mi profesión de periodista –por aquel entonces dirigía un programa diario en Radio Nacional de España en Canarias- tuve la inmensa fortuna de conocer al sargento Casañas algunos años antes de que sucediera este trágico episodio.

Recuerdo nítidamente que, por aquella época, cuando necesitábamos contactar desde los medios de comunicación con la Policía Local, le llamábamos a él; siempre se ponía, incluso no tenía reparos en acercarse directamente hasta el estudio de radio y hablar en directo. Entonces, términos y funciones profesionales como las que actualmente desarrolla un “SEO, Dircom, Community Manager, Director de comunicación externa, Project Manager, Gestor de información o URL builder”, simplemente, no existían. Hoy, casi treinta años más tarde, me doy cuenta de la impresionante labor que ejercía Casañas –con los medios y herramientas de la época- vinculando el Cuerpo policial con la prensa y, en definitiva, con toda la opinión pública. En el ámbito de la Comunicación, claramente, se adelantó a su tiempo.

Jefes de prensa los ha habido, y los hay, buenos, que saben bandear los acontecimientos y la imagen de una empresa o institución con criterios inteligentes y resolutivos, dinámicos y con estilo. Esto ya lo hacía el sargento Casañas, aplicando y proyectando el alto concepto que siempre ha mantenido por el respeto a los vecinos, a los visitantes, a los medios de comunicación y a sus compañeros. 

Su especial calidad humana. Ahí está la clave de su singularidad, de su popularidad, del cariño que le llega desde cada rincón de la ciudad.

Querido sargento Casañas, aquel mediodía que a mi mujer se le cayeron accidentalmente unas monedas del bolso sobre el cochecito de bebé en el que iba mi hija, aquellos minutos de angustia de una madre que empezó a notar que la niña daba convulsiones y síntomas de no poder respirar, aquel recorrido hacia la Clínica Parque en el que agarrabas a mi hija de los tobillos y la ponías boca abajo en el asiento delantero del coche patrulla, aquellos vómitos con los que mi hija ensució tu uniforme, aquella moneda de cinco pesetas, aquel duro que salió por la boca de Laura antes de llegar a Urgencias vale hoy millones de merecidos agradecimientos, de admiraciones e infinitos respetos. Hacia ti, Casañas, por ser tan grande como eres.

En nombre de todos los que hemos tenido la suerte de conocerte, en nombre de los amigos de mi hija, de su marido y de su hermano, en nombre de su madre, de toda su familia, en el suyo propio y, Casañas, también en nombre del hijo que Laura está esperando, en nombre del que será mi futuro nieto y que en pocos meses verá la luz: ¡Muchas, muchísimas gracias!

P. D.: Sé que tu brillante carrera policial te ha llevado a alcanzar los máximos puestos y merecidos ascensos dentro del Cuerpo pero... permíteme que para mí siempre sigas siendo mi buen amigo, ¡el sargento Casañas! 

jueves, 27 de abril de 2017

DE ADICCIONES TECNOLÓGICAS Y ‘AMARGAOYENTES’

SON LOS MENOS, PERO CUANTO MÁS LES ESCUCHO EN LA RADIO O LA TELEVISIÓN O LEO SUS COLUMNAS EN PERIÓDICOS Y REVISTAS, MENOS LES CREO. ALGUNOS DE ESTOS CHARLATANES DEL COMPORTAMIENTO HUMANO SON CANSINOS, PESADOS Y ABURRIDOS.

Uno de los significados de adicción es: afición extrema a alguien o algo. Dicho de otro modo, y según la literalidad de las diferentes acepciones contenidas en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, estaríamos refiriéndonos a una actividad que se realiza habitualmente y por gusto en ratos de ocio. A estos próceres mediáticos que juzgan nuestros comportamientos, les convendría estudiar un poco más y aprender unos cuantos sinónimos y términos con los que matizar sus cutres diagnósticos fatalistas. 

Pero mi reflexión no viene por las precarias limitaciones lingüísticas y gramaticales que estos poseen, no, allá ellos. Si alguno de estos amargaoyentes me lee, quiero que sepa que cada vez que le escucho tengo la sensación de que trata de conseguir que me sienta culpable de haber caído en una nueva adicción, en otra más de la larga lista de desajustes personales que –gracias a él- estoy configurando. Conmigo no va a poder.

Usted –me dirijo al predicador barato- se supera progresivamente y, con su discurso catastrofista, trata de pautar mi vida, mi agenda, mis usos y horarios, todas mis costumbres; estoy convencido que su deseo es hacerme sentir como un desequilibrado desbocado, un vicioso irredento, el pecador inconfesable de un thriller de Alfred Hitchcock. Usted, cuando dicta una de sus sentencias inculpatorias, proyecta el mensaje de querer minutar cada experiencia de nuestras vidas mediante el establecimiento conjunto de unos torticeros baremos de cantidad conceptual unidos a la aplicación de unos primarios cuadrantes horarios con los que, independientemente de las circunstancias y singularidades de cada uno de nosotros, concluye determinando el grado de adicción –siempre negativa- en el que estamos inmersos, excepto usted, claro, que sí es perfecto y equilibrado, porque ha hecho un cursillo de no sé qué en no sé dónde que le da poder celestial para ejercer de estrella justiciera.

Cuando éramos adolescentes nos llevábamos el Diez Minutos o el Pronto –rara vez accedíamos con el deseado Playboy- al cuarto de baño y nos masturbábamos viendo tan solo las rodillas y las piernas de las actrices del momento (mis amigos y yo, coincidíamos en esto) y, entonces, algunos predicadores de la época nos acojonaban diciéndonos que nuestros impúdicos actos no solo serían cruelmente castigados al final de nuestras vidas con el horno abrasador del infierno infinito, sino peor aún: que nos quedaríamos ciegos paulatinamente a medida que nos fuéramos haciendo más y más pajas. No conozco a nadie de mi generación que me haya confirmado ni uno solo de ambos desgraciados extremos, bueno, la verdad es que alguno está jodido de miopía.

Hemos vuelto a las andadas, pero no ya dirigidas a las más jóvenes y verdes criaturas, no, ahora los destinatarios somos los adultos. ¡Hombre, por Dios!, déjenme en paz y de evaluarme mientras me califican de ‘persona adicta a las nuevas tecnologías’, como si fuera un apestado del futuro porque me llevo el móvil cuando entro al baño a hacer lo que todos hacemos cuando nos sentamos en el inodoro y, mientras tanto, le doy al “Me gusta” de unos cuantos amigos.

Sr. Amargaoyentes, porque veamos en la televisión más programas de telerrealidad que usted, porque leamos menos libros en papel que usted, porque juguemos virtualmente más que usted al ordenador, porque nos riamos más que usted viendo videos por el móvil, porque escuchemos más música digital que usted mientras nos descargamos nuevas aplicaciones, porque nos acostemos con el móvil sobre la mesita de noche para escuchar la radio deportiva de última hora del día que a usted no le gusta, porque mientras vamos en un medio de transporte saquemos el móvil y nos entretengamos viendo inofensivas chorradas y memes mientras usted solo usa para moverse el coche, porque vagueemos tumbados en el sofá durante los anuncios de la tele consultando si alguien nos ha enviado un mensaje electrónico porque a usted solo le envían correos a su despacho o porque la evolución natural y las tendencias tecnológicas globales son inexorables y usted se aburre con ellas, por todo ello, no nos califique de adictos, ni de viciosos, ni de desequilibrados, ni nos haga sentir mal, ni nos apabulle con que vamos directos al fracaso personal y colectivo.

Hágaselo mirar Sr. Amargaoyentes, o mejor, pruebe a meterse en el cuarto de baño con su móvil y mientras expulsa esos gases que seguro que tiene, ponga en su buscador el enlace http://www.mejorlistaporno.com/ y se relaja, que falta le hace.

¡Ah!, y si se excita... remátelo, que no va a perder vista.

P. D.: Deseo expresar mi especial agradecimiento y reconocimiento a los profesionales de la psicología y del comportamiento humano, en general, que desde el rigor, la cualificación, la experiencia y el alto conocimiento colaboran en los medios de comunicación para trasladarnos sus mejores consejos. Y tengo muchos.
  

sábado, 11 de marzo de 2017

TERCER CAMINO DE SANTIAGO, ¡ATREVERSE A SABER!

CATEDRAL DE SANTIAGO, COLOFÓN EMOCIONAL
He necesitado recorrer tres Caminos de Santiago diferentes para recibir en el último, frontalmente, sin esperarlo, una nueva perspectiva de valoración vital junto a curiosas reflexiones, nunca antes sentidas.

10/03/2017 La toma inicial de contacto, el primer Camino, lleno de experiencias agridulces, ampollas y rozaduras, agujetas y dolores, humedades y agotamiento, junto al descubrimiento diario de bellos paisajes y la satisfacción de concluir la aventura –tras siete duras etapas- en la Plaza del Obradoiro, corresponde, sin duda, a una experiencia única y bella, pero que aún está muy lejos de lo vivido y sentido al realizar un tercer Camino.

La segunda ocasión que se recorre, tras el aprendizaje de la primera, la veteranía permite neutralizar los sufrimientos físicos del pasado y acometer con éxito otra apasionante ruta que facilita escuchar paciente los sonidos de la naturaleza, saborear con calma la gastronomía gallega y empaparse a conciencia del verdor húmedo de valles y montañas. Es así.

Pero, el tercer Camino..., es muy distinto. Sin ni siquiera sospecharlo, proporciona una especial sensibilidad analítica, una intensa capacidad de reflexión, un vasto campo de conocimiento y un emocionante flujo diario de percepción multisensorial que, jamás antes, había sentido ni experimentado. Lo fui grabando en el móvil, con mi voz, cuando iban produciéndose cada uno de estos inesperados extremos; para no olvidarlos, para poder recordarlos y, ahora, darles forma textual y compartirlos contigo, que me estás leyendo.

Y, a lo largo de las siete etapas, desde O Cebreiro hasta Santiago de Compostela, caminando uno a uno los 160 kilómetros de distancia que los separa, percibí y comprobé:

- Que no sé cómo agradecer a los camareros y hosteleros su abnegación acostándose a la una de la madrugada, tras dar la cena a los peregrinos, y que a las seis y media de la mañana –apenas cinco horas más tarde- estuvieran preparados con una nueva sonrisa para ofrecer el desayuno.
- Que ni un euro ni mil; que el dinero, entre los pastos, mientras te observa asustadiza una noble vaca gallega, no sirve absolutamente para nada; la Naturaleza se entrega con una sola condición, que se admire y reconozca su belleza.
- Que llevar Ibuprofeno o Paracetamol es un insulto al medioambiente y una pérdida de tiempo y dinero porque, en el Camino, nunca duele la cabeza.
- Que sobran las agendas y las citas, las alarmas y los avisos, las notas y los apuntes. Solo hay una gestión diaria, la misma cada jornada, dejarse invadir por los sentidos y la fuerza de la Naturaleza, una y otra vez.
- Que para dormir de un tirón, cómoda y profundamente, solo hace falta una cama modesta, una habitación pequeña y un estrecho aseo. Si de verdad, durante el día, te has fundido con el Camino, si has dialogado con sus piedras y acariciado su musgo, entonces la noche te abraza en su placentera oscuridad.
- Que cruzarse con alguien en el Camino y desearle un buen día, darle ánimo y aliento, no es solo un tema de cortesía, no, es reencontrarse con las buenas maneras, con la elegancia exquisita, con la buena educación.
- Que cuando llueve, incluso durante todo el día, no hay que esconderse ni resguardarse, al contrario, hay que dejar que el agua te acaricie, que llene de gotas frescas los cristales de las gafas, que humedezca de límpida pureza transparente todo el cuerpo.
- Que degustar una fruta, un trozo de pan o una pieza de chocolate junto al relajante chapaleo de un riachuelo, al compás del coro de mil y un pájaros, proyecta en el paladar un estallido de sabores hasta entonces desconocidos.
- Que se está feliz, alegre y saludable sin atascos, sin Mercadonas de barrio ni Alcampos de polígono, sin tablets, sin datos de audiencia, sin bonolotos y sin contaminación; sin multas y con un tractor.
- Que la Naturaleza te presta los materiales, todos, que necesitas para construir tu casa.
- Que no es necesario llegar primero y ser el mejor; que no se precisa competir; que se comparte el recorrido, cada uno a su paso; lo que importa es terminar, avanzar, aunque sea despacio, incluso llegando el último.
- Que no hay que llevar más carga de la precisa; que lo que sobra, lo inútil, te castiga, te pesa, te retrasa y te daña; sin despilfarros, lo justo, lo equilibrado.
- Que ante un problema, el control mental es clave. Cuando un árbol caído o un gran charco de agua y barro interrumpen el Camino, existen las alternativas que otros han tomado antes que nosotros y, con tranquilidad, sin desesperación, vemos muy cerca nuevas rutas abiertas por aquellos que nos han precedido.
- Que el dolor no debe paralizarnos, sería un remedio efímero; que debemos continuar, aunque desaceleremos nuestra marcha, porque el objetivo es llegar con el acopio progresivo de experiencia y conocimiento, con el sufrimiento padecido que nos enseñará a ser mejores en las próximas etapas.
- Que hay bellísimos lugares a los que nada ni nadie puede llevarnos; tan solo tenemos derecho a disfrutarlos si, paso a paso, experiencia a experiencia, nos acercamos a ellos y los descubrimos por nuestro propio pie, con esfuerzo y constancia, con decisión y actitud.

O sea, lecciones para la propia vida. Este tercer Camino de Santiago ha fusionado los tres elementos que me conforman: mente, cuerpo y espíritu.

¡Qué más sentiré en los futuros Caminos que aún me quedan por recorrer!